Dos mujeres muy distintas… ¿O no tan distintas?

– Jesús en Jerusalén

– Dos mujeres muy distintas

– Dos mujeres con algo en común

– Y nosotros, ¿qué?

 

Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Ef 2:10