¡Nos vamos de boda! O no…

Y el rey llamó a todos al banquete de bodas, muchos fueron llamados, pero no todos atendieron a su llamada, ni todos fueron escogidos. ¿Qué escusa tienes tú para rechazar la invitación de Dios? ¿Te has “vestido” de acuerdo con la gran ceremonia que un banquete significa?

Dios te bendiga